Enfermedad
Cuando enfermó hizo lo necesario.
No fue en un día, meses o años; a lo largo del tiempo había adquirido la enfermedad que, si no lo remediaba, la llevaría a la muerte.
La fiebre ayudaba, porque el calor podría matar a sus diminutos asesinos. Y si tosía con fuerza expulsaba a muchos, pero había más. Lo intentó todo, pero fue inútil, podría morir en poco tiempo.
Era muy respetuosa con todos los seres vivos, pero cuando estos te están atacando tienes que defenderte, si es preciso aun a costa de tu propia vida.
Finalmente lo decidió, se armó de valor, tomó impulso y, rompiendo su órbita, la Tierra se dirigió al sol. Así acabaría con esos bichos que la estaban matando.



Buen relato este, José Luis. Con un gran final. Después todo tiene sentido. Enhorabuena.